Multitarea

kayak

Por Ici Mouse

Una parte de mi trabajo consiste en la edición web. El otro día, mientras editaba una página, abrí otra pestaña para abrir el correo (total, mientras pone “please wait”…). Abrí un email y ya de paso me puse con un documento word que me enviaban para dar forma a unos textos en los que estábamos trabajando (“uy, ya debe de haber cargado el please wait”). Volvemos al editor. Cambios. “Please wait” otra vez, nada, vamos a volver a abrir otro email de mientras o a redactar un poco más el folleto. Ups, este documento a la papelera. Igual ordeno un poco el escritorio de mientras. De mientras, de mientras, de mientras…

Busco la definición de multitarea en google: “La multitarea es la característica de los sistemas operativos modernos de permitir que varios procesos o aplicaciones se ejecuten aparentemente al mismo tiempo.”

Debo ser un sistema operativo moderno.

El ser humano como el perfecto androide multitask

De repente era un robot que gestionaba 4 o 5 cosas a la vez (cada una con su nivel de concentración correspondiente) y a punto estuve de entrar en colapso mental. No sabía en qué centrarme, perdí la perspectiva. Mi cerebro iba más deprisa que el ordenador. No podía esperar esos segundos que tarda el programa en cargarse o en guardar un archivo. Necesitaba comenzar otra tarea, otra pantalla. Rendir al máximo cada segundo.

“Debo estar enferma”. Pensé. Pero no. Me dí cuenta de que toda mi generación está enferma. Porque nos han hecho enfermar. En el mundo profesional de hoy en día (a nivel global) raro es el trabajo donde no te “pidan” que ejecutes varias tareas. Es lo normal. Puede que haya algún afortunado que sea encargado de una sola tarea y le pueda dedicar todo el tiempo y el mimo que merece pero serán casos “rarunos”. La cuestión es… ¿cómo nos gestionamos esas tareas? Digamos que hay objetivamente dos opciones:

1- Hacer una tarea tras otra. Primero centrarse en una, luego en la siguiente y así… Sencillo (parece).

2- Hacerlas a la vez. Mientras hago la primera tengo otro programa abierto, me interrumpen para hacer otra cosa. Pérdida absoluta de concentración. Tareas a medias.

Es la tendencia. Por sacarle el lado positivo, nos reta a desaprender lo aprendido y aprender a priorizar y sobre todo, a descartar (creo que le pediré a Lu Duchamp una entrada sobre “el arte de priorizar/descartar”). Olvidar las tareas 1 y 2 por un tiempo para centrarnos únicamente en la 3. Creedme, la ecuación en la práctica es más difícil de lo que parece. Ya desde niños nuestra misma madre nos enseñaba a cocinar mientras tendía la ropa y recogía el salón al mismo tiempo. Nadie nos contó que era mejor hacer las cosas despacio y con tiempo, nos enseñaron a producir como máquinas en un sistema productivo que cada vez pedía y pide más. Hoy en día es más “eficaz” el que más trabajo saca adelante (da igual cómo) que el que haya hecho la mitad pero con más calidad. Cantidad VS calidad. Como en todo. 

El trampolín al adictivo mundo de la multitarea

Pero la pregunta del millón es… ¿qué es lo que nos ha hecho así? ¿venimos ya con tara funcional? ¿o no es una tara? Por supuesto, si hay un gran desencadenante de todo este trastorno colectivo es el desarrollo de la tecnología. Ese arma de doble filo, esa buena amiga que nos traiciona cuando miramos para otro lado.

No sabría decir exactamente cuándo empezó “el problema”, pero los de mi generación vivimos su inicio. Saben de lo que hablo. Supongo que empezó cuando comenzamos a tenerlo todo a nuestro alcance en segundos. Cuando sin darnos cuenta nuestra vida iba a la velocidad de un tren sin frenos hacia alguna parte (no sabemos a dónde). Quiero una foto de mi actor favorito, un click, un segundo. Un vídeo de una receta de espagueti a la carbonara. 1 click, 1 segundo. Ahora puedo tener a mi actor favorito con la receta de espagueti e ir cambiando cada vez que realizo un paso… El tiempo se inmola, se ausenta en una fuga cada vez más estrepitosa. Ya no hay tiempo que valgan las acciones. Ni acciones que valgan tiempo. ¿Por qué voy a conformarme con un propósito, si puedo tener 5?

La tecnología y la hiperestimulación temprana del cerebro te puede hacer más inteligente, más rápido… pero si no se controla, puede desencadenar en una seria dificultad para concentrarse en una tarea o incluso en hiperactividad, ese síndrome tan “de moda”, que más que síndrome es tendencia y que yo simplifico atrevidamente como la absurda necesidad de tener 1000 estímulos al mismo tiempo porque es a lo que estás acostumbrado desde niño. Una tarea ya no te vale. Una imagen tampoco. Es una droga. Necesitas más, más.

Interesante artículo sobre la sobreestimulación y sus consecuencias

Cuando no eres capaz de ver una película entera sin necesidad de tener otra pantalla delante de vez en cuando, tienes un problema. Cuando estamos 5 minutos sentados en el sofá sin estímulos y nos volvemos locos, tenemos un problema. Cuando pierdes el hilo de la conversación del de al lado porque tu mente se pone a pensar en otra cosa, tienes un problema. Lo tienes, lo tengo, lo tenemos. Lo admito. Y me enfado.

¿Cuántas cosas has hecho a la vez que leías este post? Yo me siento más pulpo de Kayak que nunca…

Ici MouseAutor: Ici Mouse
Adoro los roedores, y el mundo Disney. Considero que todos los problemas del mundo tienen su origen en la superpoblación y la incapacidad humana para ver lo auténtico. Para ser auténticos.
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2 comentarios en “Multitarea

  1. elaguijonescarlata dijo:

    Yo confieso que mientras leía esta entrada, he leído y comentado otras tres. ¿Por qué? Porque la extensión era bastante considerable – como suele ser habitual – y acabo perdiendo la concentración. Así pues, como sé que las otras entradas son más cortas y las acabaré antes, abogo por dedicarme a ellas y dejar la de mayor extensión para el final.
    En cuanto a la temática del post, me ha hecho gracia el ejemplo que has puesto de la película, porque me suele suceder muy a menudo, a no ser que me tenga totalmente enganchado. Pero de normal, los que somos de esa generación, ya no sabemos hacer nada de forma secuencial, sino simultánea. Vivimos en una carrera constante cuya meta no alcanzamos a vislumbrar.
    Un abrazo.

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    • Ici Mouse dijo:

      jajaja. Me gusta tu confesión ELAGUIJONESCARLATA. Qué poco fieles somos a un solo cometido… Pero ser conscientes está bien. Desde la consciencia aparece la mejora. Me he sentido muy identificada contigo cuando explicas cómo realizas primero los “quehaceres” más cortos para dejar el más complejo para el final.
      Un abrazo y gracias por comentar 😉

      Le gusta a 1 persona

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