¿Merece la pena sacarse la TARJETA SANITARIA EUROPEA?

Depende.  Yo me la he sacado todas las veces que me he ido fuera y no la he usado ni una vez. Por H o por B siempre he acabado yendo al médico (casi) en cada país que he estado. Vale, en Viena y en Malta no fui. Seguir leyendo

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Las 10 mejores razones para irte de Erasmus

El espejo del agua-BordeauxEl espejo del agua-Bordeaux (Francia)

Me atrevería a decir que un año Erasmus puede ser una de las mejores experiencias en la vida. ¿Por qué? Normalmente, te pilla joven y con la cabeza llena de pájaros e irte un año al extranjero te ayudará a madurar y puede que hasta te cambie la vida.

Todavía me acuerdo de aquel día en el que una compañera de la uni entró a clase gritándome: ¡te han dado un Erasmus! Fue un completo shock y más aún cuando me acababan de conceder una beca Séneca a Barcelona para el mismo curso. ¿Qué iba a hacer? Os podéis imaginar la respuesta. Después de un par de semanas hablando y pidiendo consejo a media España y parte del extranjero, decidí que siempre iba a ser más fácil irme a vivir a Barcelona que al extranjero. Ahí comenzó mí aventura Erasmus.

Mi destino: Bordeaux, Francia.

Erasmus no es sólo el tiempo que estás fuera de casa, también es los nervios, los preparativos, las despedidas de la cuadrilla durante un mes y, sobre todo, la depresión de la vuelta. No hay nada más Erasmus que la depresión post-Erasmus, cuando te das cuenta de que si estás triste por volver a casa, es que cada minuto vivido ha merecido la pena. Tu vida normal te parecerá triste y gris, pero créeme, se pasará.

Si aunque te diga y rediga que irme de Erasmus fue la mejor decisión que he tomado en mi vida y que si pudiera volver hacia atrás en el tiempo no volvería nunca, tienes dudas. Aquí te dejo las diez mejores razones (porque podría escribirte cincuenta o cien…) para comprar un billete de avión y hacer las maletas:

  1. Aprenderás o mejoraras un idioma. No te recomiendo que te vayas a un país sin saber decir una palabra en el idioma oficial, a no ser que tengas un don asombroso para los idiomas. Piensa que, al fin y al cabo, vas a tener que hacer exámenes en ese idioma. Con una pequeña base mejorarás a pasos agigantados y si te esfuerzas, volverás siendo bilingüe –o casi-.
  2. Ganarás confianza. A lo largo de esta etapa tendrás que enfrentarte a infinidad de pruebas, desde buscar un alojamiento a comprar en el supermercado, pasando por hacer nuevos amigos y lidiar con la burocracia. Todo ello en otro idioma. Es como una especie de videojuego en el que tienes que ir superando pruebas y, claro, al final te crees un superhéroe y crees que nada es imposible.
  3. Viajar. Irte de Erasmus te ofrece la excusa perfecta para viajar el resto de tu vida y…¡con alojamiento gratis! ¿Por qué? Porque conocerás gente de todas partes y, claro, para mantener una buena relación las visitas a sus respectivos países serán indispensables.
  4. Llenarás un saco de anécdotas. Sí, sí, dicen que el Erasmus es la mili del siglo XXI y cualquier excusa será buena para contar ‘cuando estuve de Erasmus en…’, igual-igual que tu padre o tu abuelo con las batallitas de la mili.
  5. Aprenderás a valerte por ti mismo. No tengas miedo. Todos los Erasmus nos vamos ‘muertos de miedo’ y casi siempre volvemos encantados, así que si nosotros hemos podido, ¿tú por qué no? Sí, serás capaz de valerte por ti mismo, harás amigos nuevos e incluso ligarás. Prometido.
  6. Mejorarás tus perspectivas laborales. No os voy a engañar. En mi época (allá por 2009) te decían que si te ibas de Erasmus, tenías trabajo asegurado y NO es así – y menos ahora-. Todo el mundo está fuera, así que simplemente, perderás un gran punto positivo si no tienes una experiencia en el extranjero. Eso dirá MUCHO de ti, porque tener el valor de enfrentarte a un curso en otro idioma demuestra que tienes, como mínimo, iniciativa y capacidad de adaptarte a nuevos ambientes.
  7. Serás más tolerante. Descubrirás que no existe una manera única de hacer las cosas, que hay distintas maneras de trabajar y de resolver problemas y que ‘estas otras maneras’ no son ni peores ni mejores, sólo diferentes. Esto activará tu pensamiento crítico y te volverá mucho más tolerante.
  8. Tendrás la agenda a reventar de planes interesantes. No sólo irás a las famosas fiestas Erasmus, harás fiestas en casa, irás a conciertos, escapadas de fin de semana, conocerás fiestas y tradiciones de otros países y hasta te atreverás a cocinar un roscón de Reyes para que tus compis entiendan por qué el 6 de enero aquí es fiesta.
  9. Te sentirás más europeo. Conocerás a tanta gente europea que Europa dejará de ser una idea abstracta y se convertirá en una realidad en tu cabeza. Igual por eso, este programa es uno de los programas de intercambio cultural más importantes de la historia. Ahí es nada.
  10. Te darás cuenta de que con educación y una sonrisa puedes llegar MUY lejos. No te desesperes con el funcionario borde de turno o el profe ‘anti-Erasmus’ y sé aún más simpático que de costumbre, tendrás todas las de ganar. Además, te volverás el rey de la burocracia y lograrás conseguir todos los créditos yendo a asignaturas interesantes que nunca antes te habías planteado.

No suena nada mal, ¿verdad? ¡Lánzate a la piscina! Nunca serás tan libre como en Erasmus, ni tendrás tanta energía. Es algo que no se puede explicar, hay que vivirlo. Ya sé que la cuantía de la beca es cada vez más irrisoria, pero si tienes que trabajar un verano en el Bocatta (como hice yo) o cuidando al hijo de tus vecinos para poder sobrevivir en Erasmus, no lo dudes ni un segundo.

¡Entra a formar parte de la Generación Erasmus!

¿Añadirías alguna razón a mi lista? ¿Qué destacarías de tu año Erasmus?

Y si aún no te has ido, ¿tienes alguna duda?